Wednesday, March 19, 2008

en la vida

Cuando llegué me recibió la mismísima soledad ella me forzó a guiarme por la voz interna ensordecida por años, progresivamente encontré jubilo y bienestar, mantuve un movimiento constante y nunca estable hasta que llego el momento de probar mi fuerza desequilibrada, si bien es dicho que nadie experimenta en cabeza ajena la verdad es que nadie puede intervenir en el proceso de mudanza, nadie sabe como se obtiene o donde o quien puede darlo simplemente sabemos cuando llega y se deben apartar las partes con dirección a su inicio, finalmente se revelan las oportunidades y menos son los remordimientos por dejar no solo un pasado vago sino también apadrinado, de muchas maneras se puede expresar sin embargo solo uno hace la diferencia hecha la diferencia por ser uno mismo, da miedo dejar el miedo, duele dejar lo que duele y así sucesivamente hasta que se reconoce haber sobrevivido a una especie de transición, ya no es mas una pesadilla poética, es la resolución de una sola constante purificada, necesario vehículo de mudanza, único pasajero constante: eco de la voz interna.

3 comments:

Pequeño Cuervo said...

y tus noches y tus despertares cómo son ahora? qué te dice el silencio, ahora total y apaciblemente tuyo?

myself said...

son mas lucidos y me provocan mucho placer, me dice que será el secreto de cada quien lo que con hechos puedan palpar.

Pequeño Cuervo said...

Hermoso!...ahora disfruta el placer de tus sueños que seguro las noches cobijan.